Llegada Ámsterdam
Tus vacaciones en bici comienzan en Ámsterdam, ciudad famosa por su precioso distrito de canales, con 400 años de antigüedad; sus museos (el nuevo Rijksmuseum, Van Gogh, Anne Frank, etc.): artistas e intérpretes callejeros de la plaza Dam, Leidseplein o Rembrandtplein; el conocido Barrio Rojo y más. La ciudad rebosa de cosas que ver y hacer, por lo que el comienzo de estas vacaciones no podría ser más dinámico. Intenta llegar pronto para tener el tiempo suficiente para admirar los elegantes canales en forma de árbol y las altas pero estrechas casas y almacenes de la ciudad que datan del siglo XVII (Patrimonio de la Humanidad).
Ámsterdam- Bodengraven/Gouda (68 km)
Tras pasar la noche en la animada ciudad de Ámsterdam, sumérgete en la paz y tranquilidad del Corazón Verde de Holanda; una zona rural de bajos pólderes, praderas de turbas y pastoreo. Es una ruta llana, abierta, con paisajes espaciosos donde las agujas de las iglesias y los molinos acarician el horizonte y las nubes se reflejan en los lagos y canales. Durante siglos, la gente acudía en tropel desde muy lejos para adquirir caballos, vacas, carne, pastos, semillas, queso, etc. en los mercados semanales y anuales de Gouda. Recomendamos un paseo al atardecer alrededor de la parte antigua del pueblo para empaparse de la atmósfera de antaño y merodear por la grande y atractiva plaza del mercado con su maravilloso ayuntamiento del siglo XV y la Casa del Peso
Bodengraven/Gouda – Papendrecht / Dordrecht (38 km)
Desde Gouda pedaleamos por los pólderes a Kinderdijk, donde podemos ver los 19 molinos, que funcionaron hasta 1950. En la era del viento se utilizaban para drenar el exceso de agua en los bajos pólderes y desviarla al Río Lek. Navegando llegas a uno de los pueblos más antiguos de Holanda: Dordrecht, completamente rodeado de agua. La zona en torno al puerto deportivo es una verdadera maravilla. La parte más antigua del pueblo cuenta con miles de edificios históricos y 3 canales nostálgicos.
El hotel de Papendrecht está a tan solo 3 km del centro de Dordrecht, en la orilla norte del río.
Papendrecht / Dordrecht - Willemstad (65 km)
Como resultado de la gran inundación de 1421, Biesbosch es uno de los pocos hábitats de pantano de Europa. Éste ecosistema se ha adaptado tanto al agua salada del mar que se cuela por los arroyos formados por la marea como al agua dulce que viene de los ríos. Es un laberinto de arroyos y riachuelos en continuo cambio y que forman innumerables pequeñas islas con bosques de sauces y juncos, un paraíso para las aves. La ruta en bici termina hoy en Willemstad, un pueblo fortificado con forma de estrella de siete picos.
Willemstad - Schuddebeurs (Zelanda) (50 km)
Hoy la ruta transcurre por Zeeland (Zelanda), una provincia de Holanda marcada por la luz, el viento, el agua y mucho espacio. Está constituida por islas, por lo que los puentes y ferris te ayudarán a atravesar sus aguas dirección a Bélgica. Pueblos de postal con casas antiguas y calles empedradas se alinean durante los próximos días. Atraviesa en bici un paisaje de retales con vastos pólderes, paisajes idílicos, dunas ondulantes y bancos de arena dorada.
Schuddebeurs -Middelburg/Vlissingen (Zelanda) (43 km)
Un paseo por las estrechas calles de Zierikzee es un verdadero placer. Pequeñas y viejas casas pintorescas te trasladan a los tiempos gloriosos de este pueblo, cuando los barcos zarpaban para vender sal, lana, pescado, grano y colorante tan lejos como hasta el Báltico o el Mediterráneo. La ruta en bici continúa por el encantador pueblo de Veere. Desde 1541, todo aquello que era exportado desde Inglaterra hasta Holanda (principalmente lana) tocaba tierra y era distribuido desde Veere. Este negocio no solo trajo prosperidad al pueblo, sino que se convirtió en una animada comunidad de emigrantes escoceses, quienes permanecieron allí durante 300 años. Sigue sus huellas en un tour por el pueblo. Navegando más hacia el sur, descubrirás esplendor de la ciudad de Middelburg, capital de Zelanda. En los siglos XVI y XVII era uno de puntos comerciales más importantes de Holanda. Al finalizar el día, deambula por la playa de Vlissingen para ver la puesta del sol sobre el mar.
Middelburg/Vlissingen- Brujas (66 km)
Tras un sustancioso desayuno, el ferri conduce hasta Zeelandic Flanders, con sus carreteras rurales serpenteantes, sauces desmochados, praderas empapadas y aldeas desperdigadas. Una vez pasaba la frontera con Bélgica, se llega al pequeño y coqueto pueblo de Damme, en el banco del romántico Damse Vaart. Desde allí, solo hay un pequeño tramo en bici hasta Brujas, ¡conocida como la perla de Flandes! Es un pueblo verdaderamente encantador que ha estado recibiendo turistas a lo largo de 150 años. Con la mayoría de su arquitectura medieval intacta, increíblemente bien conservada, este pueblo evoca tiempos pasados cuando era el centro del comercio europeo de la lana y prendas de vestir.
Brujas, fin de ruta
Después del desayuno termina este viaje. Puedes volver a Bruselas o a Ámsterdam en tren; hay buenas conexiones en tren.
También puedes pedir una noche extra en Brujas.